Lo que necesita una vivienda antes de cerrar el cielorraso
En casas de CABA y Gran Buenos Aires, el trabajo arranca por entender cómo se usa cada ambiente. Baños, cocinas y quinchos tienen otra exigencia que un dormitorio, y eso cambia el cálculo, el material y el orden del montaje.
Humedad bajo control
En baños y quinchos, las placas de PVC de 8 mm resisten la humedad mejor que otros revestimientos. Se deja cámara de aire y se sellan las molduras para que el agua no se acumule detrás del cielorraso.
Superficie continua
La estructura oculta con perfiles omega galvanizados y nivelación con láser permite lograr planos sin juntas visibles. Es lo que se busca en cocinas y ambientes de uso diario, donde el techo queda a la vista todo el tiempo.
Luces definidas antes
Si va iluminación embutida, hay que fijar ubicación de artefactos, recorrido de cables y refuerzos antes de cerrar. Cambiar eso después obliga a abrir el cielorraso, así que se resuelve en la etapa de medición.
Medición en obra
El metraje real define cuántos perfiles portantes hacen falta y cómo se reparten los puntos de anclaje. No es lo mismo un baño chico que un ambiente amplio con desniveles en el techo original.
Plazos claros
Los tiempos de obra van de tres a cinco días según metraje. Para instalaciones de más de 20 m², el presupuesto orientativo se entrega sin cargo, con el detalle de materiales y etapas.
Terminaciones que duran
Las molduras de terminación cubren los encuentros con la pared y evitan filtraciones. Es un detalle chico que define si el cielorraso se ve prolijo a los pocos meses o sigue igual que el primer día.